UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
SEDE SAN MARTÍN ZAPOTITLÁN
L0.2 COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
Lcda. AURA NINETH BLANCO CABRERA
BLOQUE DE APRENDIZAJE IV ORTOGRAFÍA
INTEGRANTES
DEL GRUPO:
AMALIA
CAROLINA RODRÍGUEZ LÓPEZ 201953197
ISABELA CALEL IXCOY 201953028
LILIAN
ROSARIO ECOM QUIEJ 201952880
KIMBERLY
GUADALUPE RUÍZ GÓMEZ 201953149
16 DE OCTUBRE DEL 2019
ORTOGRAFÍA
Del latín orthographia,
la ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura. Forma parte de la gramática normativa ya que establece las reglas
para el uso correcto de las letras y los signos de puntuación.
La ortografía nace a partir de una convención
aceptada por una comunidad lingüística para conservar la unidad de la
lengua escrita. La institución encargada de regular estas normas
suele conocerse como Academia de la Lengua.
Las reglas ortográficas, en general, no tienen una
relación directa con la comprensión del texto en cuestión. Por ejemplo: si una persona que domina la lengua
castellana lee una oración que afirma “Crese la expectatiba de bida
en todo el mundo”, no tendrá problemas para entender el enunciado.
Su escritura correcta, sin embargo, es “Crece la expectativa de vida
en todo el mundo” y de seguro transmite el mensaje de forma más
limpia y directa, dado que evita al lector el proceso de corrección.
La ortografía, en definitiva, ayuda a la
estandarización de una lengua, algo que resulta muy importante
cuando existen diversos dialectos en un mismo territorio.
Cabe mencionar que las reglas de la ortografía se enseñan durante los primeros
años de educación primaria.
En algunas lenguas, la ortografía basa sus normas
en los fonemas (abstracciones mentales de
los sonidos del habla), tal y como ocurre con el castellano. Otras lenguas
optan por criterios etimológicos (es
decir, se remiten al origen de las palabras), una situación que promueve la
divergencia entre la escritura y la pronunciación de las palabras.
Muchos escritores reconocidos a
nivel mundial han solicitado la abolición o, al menos, la simplificación de las
reglas de la ortografía. Uno de ellos fue el Premio Nobel colombiano, Gabriel García
Márquez.
Nuestra lengua tiene la característica de ser
hablada en muchos países, ubicados en más de un continente, y esto repercute
directamente en la variedad de acentos y regionalismos. Esto puede
ser considerado como un aspecto positivo y enriquecedor, o bien como una fuente
de confusión que atenta constante e indefectiblemente contra sus principios,
desgarrando año tras año su estructura y despojándola de su belleza, en pos de
la incorrecta adopción de términos extranjeros mal pronunciados y mal
comprendidos.
En primer lugar, podemos hablar de las letras s y z; en algunas
ciudades, su pronunciación es diferente, lo cual
vuelve más fácil recordar cuándo se utiliza cada una (los ejemplos más comunes
son las palabras «casa» y «caza»). Sin embargo, es mucho mayor el porcentaje de
poblaciones que no las distinguen fonéticamente, sea que pronuncien ambas como
una s o como una z. En estrecha
relación con ellas se encuentra la c, que puede leerse
como una k o como una z, en las
combinaciones ca, co y cu o ce y ci, respectivamente.
Vivimos en una era en la que ya no es necesario escribir a mano, y esto nos aleja
considerablemente del lenguaje; por si fuera poco, todos los dispositivos que
utilizamos para procesar texto están preparados para
asistirnos, sea corrigiendo nuestros errores, o bien evitando que lleguemos a
cometerlos, gracias a su función conocida como «autocompletar». No se puede
justificar la decadencia que está sufriendo la ortografía con los avances
tecnológicos, así como no se puede culpar al cine de la delincuencia juvenil.
En ambos casos, el problema reside en la educación, que es la base sobre la cual
los seres vivos nos apoyamos para tomar decisiones. Si no nos enseñan a tiempo
la importancia de una correcta ortografía, la gran diferencia que existe entre
un texto rico y bien escrito y una sucesión casi aleatoria de pseudo términos sin signos de puntuación, entonces
la tecnología representará nuestra única posibilidad de mantener vivo un legado
que nos ha acompañado durante siglos.
Aprende
Ortografía
La Ortografía es la parte de la Gramática que nos
enseña la forma correcta de escribir las palabras para que todo lo escrito sea
comprendido con facilidad por cualquier persona que lo lea.
Así pues, escribiendo correctamente podremos
comunicarnos mejor.
Uno de los grandes problemas de la enseñanza de hoy
día es la gran cantidad de faltas de ortografía que cometen los alumnos. Y este
problema no es solamente escolar, afecta a todos los niveles de la sociedad,
pues aunque los procesadores de texto incorporan herramientas de corrección
ortográfica, con frecuencia se pueden observar faltas de ortografía en
periódicos, escritos y cualquier tipo de impreso. Y ya, sin comentarios, en los
mensajes de texto.
Tradicionalmente la ortografía se enseñaba mediante
una serie de reglas que había que aprender de memoria y haciendo infinidad de
dictados. Y sin embargo, para muchos no fue suficiente.
Por supuesto que leer ayuda mucho a no cometer
faltas, pero esto, por si solo, no es válido, hay que practicar.Para
comunicarnos mejor hay que aprender a escribir correctamente.
Normativa Ortográfica
A
continuación se presentan algunas de las nuevas reformas a la normativa
ortográfica según la Real Academia de la lengua Española:
Tilde en
los monosílabos
Los
monosílabos (palabras que tienen una sílaba) por regla general no llevan tilde,
salvo en los casos de tilde diacrítica.
Ejemplos:
ti, di, vi, fui, fe, fue, mes, vio, dio, gris, ves, Luis, Ruiz, seis, un.
Ahora
bien, hay que tener en cuenta que a efectos ortográficos, son monosílabas las
palabras en las que, por aplicación de las reglas generales, se considera que
no existe hiato -aunque la pronunciación así parezca indicarlo- sino diptongo o
triptongo. Por eso, algunas palabras que antes se consideraban bisílabas pasan
ahora a ser consideradas monosílabas a efectos de acentuación gráfica, por
contener alguna de las secuencias vocálicas antes señaladas, y, como
consecuencia de ello, deben escribirse sin tilde.
La
Ortografía de la lengua española de diciembre del 2010 advierte que se
escribirán siempre sin tilde palabras como guion, truhan, hui, ion, fie, Sion,
liais…
La tilde diacrítica en el adverbio solo y en los
pronombres demostrativos
En la
nueva edición de la Ortografía de la lengua española hay un paso más en la
decisión, adoptada hace ya años, de no tildar el adverbio solo ni los
pronombres demostrativos este, ese y aquel. A partir de ahora se podrá prescindir
de la tilde en estas formas incluso en casos de doble interpretación: “voy solo
al cine”.
Los
académicos siguen creyendo que no es necesaria la tilde, pero no lo dicen de
manera tajante sino con un "a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde
en estas formas incluso en casos de doble interpretación", porque
"las posibles ambigüedades son resueltas casi siempre por el propio
contexto comunicativo".
Supresión de la tilde en la conjunción
disyuntiva “o”
Entre las
novedades introducidas también está la supresión de la tilde en la conjunción
"o" entre cifras, por ejemplo 5 o 6.
Ahora se
venía recomendando poner tilde a la conjunción disyuntiva o cuando se escribía
entre dos cifras, con el fin de evitar toda posible confusión con el guarismo correspondiente
al número cero (se escribía 6 ó 7 para distinguir con claridad esta expresión
disyuntiva del número 607).
A partir
de este momento la conjunción o se escribirá siempre sin tilde, como
corresponde a su condición de palabra monosílaba átona, y con independencia de
que aparezca entre palabras, cifras o signos: ¿Quieres té o café?; Tengo 6 o 7
monedas.
La escritura de palabras con prefijos
Los
prefijos deben escribirse siempre soldados gráficamente a la base a la que
afectan cuando esta sea una palabra simple: ex presidente, antiácido, exfumador.
Ahora
bien, los prefijos se escriben necesariamente separados de la base a la que
afectan cuando esta es pluriverbal, es decir, cuando está constituida por
varias palabras: ex alto cargo, anti pena de muerte, pro derechos humanos.
La
"ch" y la "ll" no se considerarán, oficialmente, letras del
alfabeto
La
Ortografía de la lengua española considera que la "ch" y la
"ll" no son letras del alfabeto, pasando de 29 a 27 letras, un cambio
que ya se hizo visible en la edición del Diccionario de la Lengua de 2001.
MÉTODO ALTERNATIVO PARA MEJORAR LA
ORTOGRAFÍA EN DISLEXIA
Sigue el programa de mejora de la ortografía que te
proponemos, para lo cual debes leer primero las instrucciones básicas para
comenzar a trabajar la ortografía en dislexia, ya que es necesario conocer el
origen del problema y la intención de la intervención si quieres realizar
adecuadamente los ejercicios que te proponemos a continuación.
Trabajo sistemático de la ortografía arbitraria:
1º Trabajamos sólo una determinada regla de ortografía, por
ejemplo (b/v), durante varias semanas.
2º Leemos, comprendemos y aplicamos las reglas de
ortografía más importantes o generalizables del grafema «b».
3º Leemos, comprendemos y aplicamos las reglas de
ortografía más importantes o generalizables del grafema «v».
Las 7 características de la
Ortografía española
La ortografía es la madre que nos enseña para escribir
correctamente. Durante siglos, las reglas de ortografía sirvieron como
protección de la pureza del idioma español en lo que concierne a su
representación escrita.
¿ Qué es lo que tiene en cuenta la ortografía español como una
disciplina lingüística? ¿Cuáles son sus características o propiedades? En la
siguiente lista, el manual oficial de Ortografía de la Real
Academia Española nos brinda un detallado panorama de lo que constituyen los
criterios o razonamientos que rigen el estudio y las normas de ortografía en
nuestro idioma.
Adecuación
entre grafía y pronunciación:
El primer principio ortográfico hace referencia a la máxima
fidelidad posible que debe existir entre la representación gráfica de un fonema
(el sonido de la letra) y el grafema (la letra) por el cual es
representado. Por tanto, se procura evitar tener grafías que no tengan una
repercusión en el lenguaje oral (aunque hay excepciones)
Correspondencia biunívoca entre grafemas y fonemas:
Este
principio va en consonancia con el anterior. Establece que cada
fonema debería estar representado, en lo posible, por una sola letra
(grafema)
Existen algunas excepciones como consecuencias complejos procesos históricos.
El fonema /j/, por ejemplo, se puede utilizar mediante los grafemas j (jirafa)
y g (gesto)
Respeto por la
etimología
El
criterio etimológico que inspira el sistema ortográfico del español tiene la
finalidad de respetar en lo posible la palabra originaria de la cual
proceden.
En algunos casos, este principio puede ir en sentido contrario
con el criterio fonológico de la lengua, es decir, es posible que, al querer
respetar la grafía original de un grafema, se contradiga el ideal de que esa
representación no sea fiel a su pronunciación. Un ejemplo sería el
vocablo “psicología”. Si tenemos en cuenta el primer
principio, la «p» no es pronunciada, por tanto, no debería de estar
representada gráficamente. Sin embargo, como es de notar, este principio
puede chocar a veces con el anterior que habla de la unificación entre fonema y
letra. El uso de grafías de carácter etimológico ha persistido en algunos
vocablos como: folklore/folclore, bikini/biquini, póker/póquer, etc.
Uso constante:
Como se puede apreciar, todos los principios están intimanente
relacionados con mantener una lengua española uniforme, universal. El
principio etimológico radica en preservar la grafía originaria, sin embargo,
para que pueda ser considerado esa conservación debe ser tenido en cuenta la
frecuencia del uso de dicho grafema. Es lo que se denomina el principio de uso
constante. Consiste en validar una determinada grafía por el uso mayoritario de
los hablantes.
Ejemplo: el término mirabilá
(latín) es la palabra etimología de maravilla. Como se puede
apreciar, la forma de escribir es notablemente diferente a su origen, pero es
la forma que ha prevalecido, por tanto, es la que la RAE aprueba.
El
criterio antihomonímico:
El criterio antihomonímico valida una determinada grafía para
evitar posible confusión en caso de hominimia. Es decir, aquellas palabras que
se escriben de igual manera, pero que tienen significados diferentes. Ejemplo:
bonito (bello), bonito (pez) , basto ( de tosco) y vasto ( de extenso.
Principio de analogía
Este criterio señala que las variantes flexivas de una palabra
que son de una misma raíz léxica, deben presentar una ortografía idéntica
en el segmento que comparten: Ejemplo: cantar, cantautor, canciones, canto,
hambre, hambruna, etc.
Sin embargo, este principio puede sufrir alteración en determinados
casos. Las formas de estas grafías flexivas se alteran cuando es
necesario aplicar alguna de las reglas generales de correspondencia contextual
entre grafemas y fonemas.
Ejemplo: el plural de las palabras terminadas en z se escribe
con c en virtud de la regla que establece que dicho fonema, /z/ debe escribirse
con c cuando se encuentra ante la e,i: pez/peces, emperatriz/emperatrices.
Principio de unidad ortográfica
Este sería como el criterio madre al que deben adecuarse
los demás expuestos.la ortografía de la lengua española se
caracteriza, como se ha afirmado por su carácter uniforme, y por tanto
universal. Esta propiedad permite que nuestro idioma español sea escrito, de
manera idéntica en todos los países que hablan este bello idioma. Este
principio, por tanto, radica en que la representación gráfica de una palabra ha
de ser la misma para todos sus hablantes y en todo su territorio, con
independencia de las diferencias de pronunciación que son el resultado de los
aspectos regionales, socioculturales o también personales
El
sistema ortográfico del español, con su sistema de escritura alfabética, tiene
la estructura de reflejar todos los fonemas que puedan existir y sus
variedades.
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